ESPAÑA PATAS ARRIBA

El resultado de las Elecciones Municipales y Autonómicas deja un escenario de incertidumbre en el que las izquierdas pueden hacerse con el poder de varias regiones y ayuntamientos.

Nunca una victoria había sido tan humillante. Quizás Esperanza Aguirre represente perfectamente lo ocurrido el domingo pasado. El PP ganó las elecciones en casi toda España, es cierto, pero no es menos cierto que perdió 2,5 millones de votantes y que su peso fuerte, la encargada de la encomiable labor de mantener Madrid, Esperanza Aguirre, logró una victoria raquítica que era inimaginable ni siquiera en el peor de los augurios. La plataforma en la que se integra Podemos, Ahora Madrid ,se quedó a un escaño de la lideresa, 20 contra 21, justo lo necesario par aliarse con el PSOE y convertir a Manuela Carmena en alcaldesa de la capital.

Pero Esperanza Aguirre no se da por vencida (aunque haya ganado) y hasta ha recurrido a tentar al candidato del PSOE, Antonio Miguel Carmona, a apoyarle como alcalde con tal de que no gobierne la exjueza.

En el resto de España, salvo por la excepción de la recuperación por parte de los socialistas de la Junta de Extremadura, el Partido Popular volvió a ganar donde gobernaba pero con mayorías en ocasiones amplias y en otras ridículas pero ninguna absoluta e insuficientes para gobernar, pues en la mayoría de los casos la suma de PSOE y Podemos arrebataría las autonomías al PP.

Cospedal podría ser desalojada de Castilla La Mancha a pesar de haberse quedado a 1 escaño de la mayoría absoluta. Lo curioso de la comunidad manchega es que si la presidenta no hubiera reformado la ley electoral y reducido el número de escaños, habría entrado C’s en el parlamento y la suma de PSOE y Podemos no habría llegado a la mayoría absoluta. En Valencia un tripartido Compromís-PSOE-Podemos también expulsaría a Alberto Fabra de la presidencia de la Generalitat y a Rita Barberá del Ayuntamiento. El dato irónico es que el PSOE gobernaría la Comunidad Valenciana con su peor resultado histórico en esta región.

Ada Colau se hace con la alcaldía de Barcelona en un Ayuntamiento ingobernable y Cristina Cifuentes consigue por poco evitar que la suma de los socialistas y los comunistas puedan arrebatarle la presidencia.

Un escenario dantesco en el que los pactos, acuerdos u apoyos dependerán de las sumas de PP + C’s y PSOE+Podemos. Lo que demuestra que finalmente el fin del bipartidismo no es tal. Caminamos hacia un bipartidismo en el que cada formación se divide en dos.

Parece que la izquierda vuelve a tomar España y hará lo que sea con tal de expulsar al PP. Pero no es menos cierto que el aluvión de pactos de los socialistas y los chavistas irá en detrimento de ambos y beneficiará, sin duda, al PP que hará que se movilice como nunca todo el electorado de derechas y decepcionará e indignará a los de Pablo Iglesias por pactar gobiernos con quien hace dos días eran “la casta” de privilegios.

Recordemos que hace unos meses Pedro Sánchez en una entrevista en Antena3 con Gloria Lomana, a la pregunta ¿Pactará con Podemos? Respondió lo siguiente: “Ni PP ni Podemos, Partido Socialista Obrero Español”. Pero hace dos días hemos sabido que Sánchez ha dado vía libre a los barones de su partido para establecer los acuerdos necesarios para conseguir mayorías, es decir, vía libre para pactar con la formación de Pablo Iglesias.

Ante la debacle del PP parece que lo del PSOE ha pasado desapercibido a pesar de haber obtenido su peor resultado histórico en unas Municipales y Autonómicas, aunque es cierto que ha recuperado Extremadura y algunos municipios en los que el Partido Popular llevaba décadas gobernando. Uno de los casos más significativos es el del municipio pacense de Don Benito donde el socialista José Luis Quintana ha acabado con 20 años de Partido Popular con una aplastante mayoría absoluta.

El PP ha recibido un durísimo castigo en las urnas que le hará replantearse toda su estructura. La primera cabeza que tendría que rodar tendría que ser la de Mariano Rajoy, el cual debería renunciar a ser el candidato para las Generales, pues de no ser así tienen asegurado un frente popular que les echará de la Moncloa. La jubilación de algunos dinosaurios políticos como Rita Barberá tampoco estaría mal para iniciar una renovación profunda.

El caso de Valencia es, quizás, el más urgente pues allí no hay renovación que valga. Es totalmente imprescindible expulsar al PP de esa región en la que la corrupción es absolutamente insoportable. En Valencia es el único sitio en el que sí son necesarias cuantas alianzas hagan falta para limpiar de azul la Comunidad, al menos un tiempo, aunque lo mismo podríamos decir de Andalucía.

En cuanto a C’s, la formación de Albert Rivera ha conseguido un resultado un poco menor al pronosticado por las encuestas aunque es la llave para algunos gobiernos como el de la Comunidad de Madrid.

En definitiva, se abre la etapa de pactos. Tal y como dije, hasta dentro de unas semanas o quizás meses no sabremos quien gobierna cada Comunidad o Ayuntamiento. En cualquier caso la irrupción tanto de C’s como de Podemos no ha sido destacable más allá de que son partidos nuevos emergentes. El bipartidismo está tocado pero no hundido. Y esto es solo un aperitivo de lo que nos espera para las próximas Elecciones Generales. España se juega su estabilidad y su confianza en Europa.

Saludos

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