5 formas de fin del mundo

Día a día estamos tan preocupados por todo lo que ocurre a nuestro alrededor que nunca pensamos en qué ocurre más allá de los límites de nuestro planeta. Nunca pensamos que vivimos en una galaxia con 60 mil millones de mundos y otra cantidad más o menos igual de estrellas. Una galaxia rodeada de otras tantos miles de millones de galaxias con sus miles de millones de planetas dentro de cada una. Unas cifras que ya escapan de nuestra imaginación y que nos hacen parecer tan ridículamente diminutos que nuestra pequeñez solo es comparable a la millonésima parte de un grano de arena en la inmensidad del desierto del Sáhara.

Nunca pensamos en lo afortunados que somos de ser un planeta que alberga vida desde hace cientos de millones de años, teniendo en cuenta la gran cantidad de amenazas que hay ahí fuera. Aunque también las hay dentro.

ASTEROIDE

Quizás esta sea la más popular de todas. Gracias al cine, siempre que pensamos en el fin del mundo lo primero que se nos viene a la cabeza es Bruce Willis luchando contra un enorme meteorito que viene directo a destruir la Tierra. Pero lo cierto es que si un asteroide del tamaño que nos pintan en las películas (incluso muchísimo más pequeño) se dirigiera directo a nuestro planeta, no podríamos escapar de él. No existe tecnología actual para desviar asteroides de un tamaño superior a 100 metros de diámetro (el de la película Armageddon tenía el tamaño de Texas). De modo que lo único que nos quedaría sería escondernos y rezar. Quizás la opción más factible sería la que presenta la película “Deep Que-pasaria-si-un-asteroide-impactara-contra-la-Tierra-2Impact”: construir enormes búnkeres donde proteger a la humanidad durante unos años hasta que el polvo levantado por el impacto se asiente y dejase pasar la luz solar. Pero lo cierto es que tras el hipotético impacto de un asteroide de más de 1 km, no quedaría nada vivo sobre el planeta. La zona del impacto quedaría devastada, el polvo y la corteza terrestre se levantarían y el calor producido evaporaría los mares. La luz solar no podría atravesar la atmósfera por el polvo levantado y las plantas morirían, después los animales herbívoros que se alimentan de esas plantas y después los carnívoros que se alimentan de estos últimos. Finalmente los humanos que quedaran vivos morirían de hambre por falta de recursos y de frío por la congelación del planeta a causa de la ausencia de calor solar, lo que daría paso a un invierno nuclear.

TORMENTA SOLAR

Quizás esta sea la amenaza más inminente de todas.  Hace unos 150 años, se produjo el llamado “Evento Carrington”, una potente tormenta solar que literalmente frió los sistemas de comunicaciones de la época que, por fortuna, aún eran pocos; básicamente la red de telégrafos y taquígrafos que era lo único que había en 1859. No existían satélites orbitando la Tierra y la red eléctrica era prácticamente inexistente, de modo que aquella tormenta solar no produjo demasiados disturbios más allá de la caída de las limitadas telecomunicaciones que existían a mediados del siglo XIX.  Pero si esa misma tormenta se Tormenta-solarprodujera en la actualidad (y teniendo en cuenta que de media se producen cada 150 años) las consecuencias serían bien distintas. En un mundo dependiente de la electricidad y las comunicaciones con más de 800 satélites orbitando el planeta y todos los sistemas informatizados, una tormenta solar como la de 1859 sería poco menos que el Apocalipsis. Los satélites se freirían y nos quedaríamos sin teléfonos ni internet ni televisión y la radiación afectaría a la red eléctrica mundial por lo que todos los aparatos que necesiten estar enchufados dejarían de funcionar. Sin hablar del sistema de transportes, abastecimiento de agua etc. Hoy en día todo está informatizado. Hay quien dice “no pasa nada, volvemos a vivir como en la edad media”. Eso es muy fácil decirlo, pero el caos sería tal que hasta que pudiéramos acostumbrarnos a vivir de nuevo así (que llevaría unos 10 años según estudios) o se restablecieran los satélites y la red eléctrica, morirían millones de personas por falta de agua y alimentos. Quizás los que menos lo notarán y los que mejor sobrevivirían, paradójicamente serían los países del tercer mundo.

CAMBIO CLIMÁTICO

Un tema también abordado por el cine, más concretamente el catastrofista Roland Emmerich con su taquillera “El Día de Mañana”. En esta película se muestra un brusco cambio climático que congela el hemisferio norte y obliga a toda la humanidad a huír hacia el sur. Obviamente esto es ciencia ficción, pero no va tan desencaminado. La única diferencia sería que si esto ocurriera no sería cuestión de 4 semanas como ocurre en el
tornadosfilm, sino a lo largo de decenas o cientos de años. De hecho el cambio climático ya es un hecho. La fusión de los polos es irreversible y por consiguiente la elevación del nivel del mar y la desalinización del agua, lo cual  provocaría una alteración de las corrientes marítimas, que como sabemos, influyen en el clima. Esto provocaría huracanes y temporales imposibles, borrascas de cientos de km de velocidad, tornados y un sin fin de eventos climatológicos. El aumento del nivel del mar se comería países enteros. Pero como digo, esto no ocurre en 4 semanas como en la citada película, sino a lo largo de cientos de años, pero aún así es una amenaza a tener en cuenta.

PANDEMIA

Una pandemia es una infección viral en todo el mundo sin control. El planeta y especialmente Europa sufrió una hace siglos , la peste negra que mató a más de 100 millones de personas en todo el mundo. El sida estuvo a punto de convertirse en ebolapandemia pero, “por fortuna”, esta enfermedad apareció hace relativamente poco y la ciencia y la medicina estaba ya muy avanzada por lo que pudo controlarse y por suerte solo quedó en una epidemia que actualmente está prácticamente controlada. Pero si ocurre una gran tormenta solar, como he explicado antes, que nos devuelva a la edad media, nos devolvería con todas las consecuencias. No habría forma humana de producir vacunas ni controlar las enfermedades que creíamos erradicadas y estas se expandirían de nuevo a sus anchas. Volvería la temida peste negra por el colapso de las redes de alcantarillado y la falta de agua y morirían cientos de millones de personas otra vez.

SUPERNOVA

Esta es la única  que se sabe con seguridad que va a ocurrir. El planeta Tierra tiene fechaImage converted using ifftoany de caducidad, y es dentro de 5 mil millones de años; cuando se produzca la muerte de nuestro Sol, esto es, una Supernova: una inmensa explosión estelar que engullirá a nuestro planeta.

Espero haber despertado vuestra curiosidad con un tema tan apasionante como este y como dijo el genio Albert Einstein “Lo importante es no dejar de hacerse preguntas”

Deja un comentario en: “5 formas de fin del mundo

  • 28 agosto, 2015 en 17:06
    Permalink

    Si no existiese la muerte y la extinsión, no existiría la evolución.
    Un porcentaje de los minerales puros, dejaron de ser minerales para convertirse en plantas. Otro porcentaje de plantas, dejaron de serlo para convertirse en animales. Los animales más evolucionados se conviertieron en humanos. Y los humanos más evolucionados, dejarán de serlo para convertirse en…

    Responder

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