Los disfraces del comunismo para sobrevivir

El comunismo nunca dejará de existir, sea bajo la forma que sea, siempre se las ha apañado para resistir embestidas y fracasos y aún así seguir encandilando a buena parte de la sociedad. Hasta que los descubren.

Saben que nunca van a gobernar en España mostrándose como son. En nuestro país no gusta el comunismo, más allá del minoritario grupo de izquierda radical que siempre ha estado ahí (aunque en las redes sociales den la sensación de mayoría) por lo tanto históricamente han necesitado disfrazarse para intentar colársela a los ciudadanos.

En el año 1977, con las primeras elecciones democráticas en España después de 40 años de dictadura, el Partido Comunista de Santiago Carrillo obtuvo un resultado espectacular, sobre todo proveniente del voto joven que apoyó en masa tanto al PSOE como al PCE. Pero en el 82, con la contundente victoria de Felipe González, los comunistas cayeron estrepitosamente consiguiendo apenas 4 diputados, una caída de más del 80%. El comunismo ya no colaba, después de que la sociedad española viera que la moderación del discurso de Felipe González, transformándose de marxista a socialdemócrata, había funcionado y el país estaba progresando a pasos agigantados. La solución era disfrazarse para ver si de ese modo conseguían engañar a alguien. Así nació Izquierda Unida, una coalición en la que se integró el PCE con otras fuerzas de izquierdas, comunistas por supuesto. Lo importante era eliminar la palabra “comunista” del nombre del partido.  Funcionó. Con Gerardo Iglesias en sus primeras elecciones y con Julio Anguita en las sucesivas, IU fue escalando posiciones conforme la crisis económica se iba agudizando hasta conseguir nada menos que 21 escaños en el año 96. De nuevo el discurso comunista había calado, pues aunque todo el mundo sabía de la ideología de Julio Anguita, nadie en el partido hacía discurso con ella, hablaban del paro, del hambre, de la pobreza. Lo de siempre.

Tras las elecciones de 1996 con el triunfo de José María Aznar y la notable mejoría económica, de nuevo los comunistas fueron cuesta abajo y sin frenos y permanecieron aletargados hasta que en 2008 la crisis volvió a golpear España y volvieron a resurgir. IU comenzó a despuntar poco a poco con un discurso calcado al de los 90 (y al de los 80, los 70, los 60…). Pero no era suficiente, no podían destronar al bipartidismo, que por entonces estaba muy asentado. Y era una lástima porque se presentaba la ocasión perfecta para ello, con una crisis económica que se preveía larga e iba acompañada del descrédito de los grandes partidos. Era el campo de cultivo idóneo. El comunismo seguía sin colar aunque se hubieran enfundado el disfraz de coalición de izquierdas, ¿qué hacer entonces? Sencillo, volver a disfrazarse. Pero en esta ocasión había que hacerlo bien, empaparse de marketing y publicidad, asegurarse algún medio de comunicación pelotero para transformarse en una vuelta de tuerca más (nunca mejor dicho) del PCE, pero siempre ocultando la ideología (ya sabéis, ni de izquierdas ni de derechas). Y una vez más, la gente se lo tragó, pero en esta ocasión de forma masiva y alarmante. No así los mayores, que sabían perfectamente que Podemos solo era una versión más del Partido Comunista; pero sí los más jóvenes, que vieron en Pablo Iglesias y los suyos una ola de nueva política como si hubieran inventado la rueda. No, Pablo Iglesias y compañía no habían inventado nada nuevo, era el comunismo de siempre, la ideología de siempre, los planteamientos anticapitalistas de siempre, pero disfrazados de morado, con un nuevo nombre y caras jóvenes, exactamente igual que hizo el PCE en el año 86 cuando se transformó en Izquierda Unida. Pero no solo surgió Podemos. Unos años antes nació Compromís y en 2012, la CUP. Partidos clonados unos de otros, con la misma ideología, los mismos programas y formados por comunistas confesos. Todos han calado, todos han vuelto a engañar intentando hacernos creer que nos traen algo novedoso, pero nada más lejos de la realidad.

comunistas

Sorprende que el comunismo siga perviviendo después de 100 años desde aquella revolución de 1917 y aún haya gente empeñada en seguir aplicándolo como si no fuera un sistema de gobierno que ha arruinado y llevado a la miseria a naciones enteras durante décadas. Y la razón de esta pervivencia es que han sabido siempre camuflarse para llegar al poder. Hacen de la mentira su discurso político, saben que el comunismo no vende, pero hacer electoralismo con la miseria sí. La gente los cree porque dicen todo aquello que quieren escuchar. No hay un solo caso en el mundo y en la historia en que la izquierda (no confundir con socialdemocracia) haya sacado a un país de una crisis. Hundirlos y llevarlos a la ruina y la pobreza sí se les da de lujo.

Su única pretensión es llegar al poder para instalarse allí indefinidamente. Y la forma de conseguir eso es muy sencilla: crear pobreza y mantener de ese modo a los ciudadanos dependientes del Estado para que les den su voto y así seguir cobrando los subsidios y las ayudas que les proporcionan. Pero lo justo para no salir de la pobreza y seguir necesitando la caridad estatal. Exactamente lo mismo que ocurre en Venezuela o, sin ir más lejos, en Andalucía, la región más pobre de España, donde sigue gobernando el mismo partido desde hace 35 años gracias a los subsidios y las subvenciones.

Su obsesión es el dirigismo económico, el controlar absolutamente todos los aspectos de la vida de los ciudadanos, prohibir todo aquello que no les gusta y sobre todo gobernar solo para los suyos. Engordar el Estado, crear funcionarios y empleos públicos en masa, dictar a la población cómo tiene que administrar su dinero, pues ellos son muy torpes para hacerlo y nadie mejor que el Estado para ese menester. Es destacable también su especial fijación por controlar los medios de comunicación, arma indispensable para el adoctrinamiento.

Los comunistas tratan a los ciudadanos como una masa homogénea, como si no fuéramos todos y cada uno de nosotros personas independientes con anhelos, deseos y necesidades distintas. Si os fijáis, todos se erigen en nombre del “pueblo” y de la “ciudadanía”. Nadie les ha dado ese poder, pero qué más da. Yo también soy pueblo y ciudadanía, y no hablan en mi nombre.

Pero si hay algo que resulta cuando menos curioso es que se autodenominen progresistas. Personas con una ideología transnochada e históricamente represora como el comunismo, que promueve el estatismo más rancio, la dependencia del Estado y una igualdad utópica que impide progresar a las personas, se consideran a sí mismos adalides del progreso, no solo social, que ya tiene guasa, sino también económico, que tiene más guasa aún. No hay ni ha habido un solo país comunista en la historia que no haya sido o sea una dictadura. Es otra característica suya, llenarse la boca de democracia mientras apoyan los regímenes totalitarios más crueles y sanguinarios que han existido.

Redistribución de la riqueza

El buque insignia del comunismo. La manida redistribución de la riqueza. Crujir a impuestos confiscatorios a todo aquel que se haya labrado un futuro con esfuerzo y haya conseguido vivir desahogado. El odio y la envidia enfermiza al rico. La envidia, eso sí que es algo característico de ellos. Su sociedad ideal es una en la que la pobreza inunde las calles y la gente tenga que hacer colas con una cartilla para que el Estado decida cuánto tienes que comer. Pero eso sí, pobres solo los de abajo. Los de arriba con la barriga llena.

El otro día pudimos ver un ensayo de lo que Pablo Iglesias sería en caso de convertirse en presidente. El día de la Fiesta Nacional, el líder de Podemos declinó la invitación de los Reyes a la recepción Real porque “su presencia era más útil combatiendo las desigualdades”. El día anterior asistió, junto a Monedero, a una lujosa fiesta de su amigo y jefe multimillonario Jaume Roures en una enorme mansión en la que el plato más austero que se sirvió fue caviar de beluga. Ese día no tocaba combatir desigualdades.

Pablo Iglesias y Monedero en la fiesta de Jaume Roures. Foto: Libertad Digital
Pablo Iglesias y Monedero en la fiesta de Jaume Roures. Foto: Libertad Digital

El espectáculo bochornoso que protagonizó este nuevo PCE 2.0 el día de la Hispanidad acabó por quitarles la careta. Una diarrea de odio (no solo lo digo por las defecaciones de Willy Toledo) y embustes para denigrar el día de todos los españoles e hispanos del mundo. Lo llevan en la sangre: el odio a España y a sus símbolos. Para ello no dudaron en propagar por las redes sociales la leyenda negra inventada por los enemigos del imperio español sobre el supuesto genocidio acontecido durante la conquista de América. Que lo hiciera Ada Colau, que es alguien sin cultura, es entendible. Pero más grave es que el instigador ese día fuera el famoso alcalde de Cádiz, José María González “Kichi”, porque además es profesor de historia.

Que nadie lo dude, dentro de unos 10 ó 15 años, volverán a aparecer, bajo otro nombre y otras caras, para intentar por enésima vez hacernos creer que el comunismo es la solución a todos los males de la sociedad. Y volverá a colar, eso seguro. Es un ciclo sin fin.

Isaac Parejo

10 thoughts on “Los disfraces del comunismo para sobrevivir

  • 23 octubre, 2015 en 10:13
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    ramrock
    “Cree el ladrón…”. Y, encima, se creera demócrata jajaja.

    Cuando “hablas” no dices nada, porque nada hay en ese bulto que tienes encima de los hombros. Eres como una planta, que aún no ha evolucinado para convertirse en animal, y ya se cree humano.
    Pero eso de “agitador”, me ha gustado, solo faltaba añadir “agitador contra el regimen”. Ya se sabe que la humanidad no evoluciona sin agitadores. “Agua que no corre, se pudre”. Tu cerebro está podrido, porque no lo agitas con pensamientos própios, te conformas con leer los de otros.

    ¿A qué te he alegrado el día al mentarte? Pobrecito, le he dado un poco de existencia. Es que soy generoso, no tenía nada mejor que hacer.

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  • 18 octubre, 2015 en 17:42
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    Y, está claro que cuando hablas de la historia, te refieres a la historia escrita por los vencedores, por los genocidas españoles.

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    • 19 octubre, 2015 en 10:07
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      Y está claro que tu no eres mas un imbecil que solo sirve para agitador majadero.

  • 18 octubre, 2015 en 17:34
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    No es cuestión de cultura o de falta de ella. No es leer, lo que más necesita la población, sino pensar.
    No hay nada que debatir. Solo comentaba. No se puede refutar la evidente verdad. A lo mejor deberías saber la definición de “Genocidio”.
    No se porque niegas que eres de Derechas, y ademas cerca de la radical, es que es evidente al ver como piensas.
    No pasa nada, si lo eres, asúmelo y ya está.
    Yo sigo sin estar de acuerdo en algunas cosas de izquierda, como el tema de la inmigración o el que mi dinero vaya a ayudar a musulmanes, que es como criar cuervos.

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  • 18 octubre, 2015 en 17:20
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    Ah, y que me dices de los del Canal La Sexta, que tanto dices que apoyan el Comunismo… son unos muerts de hambre?
    A lo mejor, la diferencia entre un rico de Derechas, y uno de Izquierdas, está en que el de Izquierdas es más noble y tiene mejor corazón.
    El rico de derechas, con ir a misa ya se cree salvo.

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    • 19 octubre, 2015 en 10:10
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      ¡Ja!, entonces para ti Rouras es “noble y de buen corazón” ¿no?

  • 18 octubre, 2015 en 17:04
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    Algunos siguen sin darse cuenta, que ese Comunismo al que tanto desprecias, es el que ejerce la Derecha. ¿Desde cuándo, a la Derecha le importan los sentimientos, las ilusiones y el progreso personal de la gente? Claro. Si es para engordar los bolsillos de los capitalistas, si muestran un hipócrita interés, que para ellos no somos más que mulas de carga, esclavos de su sistema consumista. Ya se ve la gran empatía que sienten por la gente que no puede afrontar las abusivas facturas y abusivos impuestos.

    ¿Que el Comunismo español o Podemos se ha quitado la careta? Yo diría que han sido coherentes. No se debe asistir a ninguna invitación de reyes que no han sido elegidos democráticamente. El día de la hispanidad, es eso, la conmemoración de un acto genocida, terrorista. ¿O es que los indígenas americanos rogaron a los invasores españoles que les invadieran. Les sometieran, destrozaron sus culturas y les obligaron a creer en creencias de otros?
    No se puede ir contra la evidente verdad, por muy bien que las barbaridades se traten de disfrazar de nobleza y heroicidades.
    Quien invade un país extranjero, en este caso continente, es un malnacido, y el que apoya eso, también lo es.

    ¿Y a que símbolos españoles te refieres? A los impuestos con sangre y torturas? Esos símbolos solo representan a los psicópatas, a los malnacidos que justifican la dictadura franquista. A mí no me representan, porque yo no los elegí democráticamente. Claro, para los de Derechas, ya sabemos que la Democracia es unilateral, para quienes comulgan con ella. Y cuando ve que el poder se les escapa de las manos, siempre se recurre a las armas o a manipulaciones secretas. Con la economía. Pero, lo que se une por la fuerza, solo por la fuerza se desune.
    Si desprecias a rechazas a quienes desprecian los símbolos españoles, será que no eres tan democrático como crees. Tu concepto de la democracia es muy pobre. Piénsalo.
    Para los de Derechas, está claro que “para que todo vaya bien, unos tienen que mandar y otros obedecer”, pero yo me pregunto “¿y por qué tienen que mandar siempre los mismos, la Derecha?”

    Cuando se usa la palabra “Pueblo”, se supone que se refiere a la clase sometida por una elite, por unos pocos, que abusan de los ciudadanos, a través de leyes o impuestos injustos, en beneficio de los que están arriba.
    Quienes defienden a los de arriba, a esa fuerza opresora, Ya NO SON PUEBLO, son traidores del pueblo.
    Y, si asombrosamente, sigue habiendo gente que defiende el Comunismo, ¿no será porque nunca ha estado en el poder? Ya se sabe que las cosas que no se experimenta en la propia carne, no se sabe si son buenas o malas. Los ejemplos de otros países no sirven, ya que la gente evoluciona de forma distinta según su cultura y sus creencias, y de la capacidad de rebelarse, o de sumisión. Por ejemplo, los anglosajones han evolucionado de forma distinta porque son rebeldes, bélicos y agresivos, en general. Si aceptaran voluntariamente el Comunismo, no sería el mismo Comunismo que el de Corea del Norte, o Cuba, por ejemplo.

    No me imagino al rico Comunista Wayomin, envidiando a un rico de Derechas. Que mania con creer que para ser de izquierdas hay que ser pobre. La riqueza debe ser adquirida noblemente, no a través de explotar al ciudadano abuivamente como ahora. Por desgracia, no existe ningun rico de Derechas que haya conseguido su riqueza con el sudor de su própia frente. Él o sus antepasados robaron. A no ser que sea ganada en la loteria o gracias a algún invento. Esas son nobles.

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    • 18 octubre, 2015 en 17:11
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      He dejado de leer en lo del acto genocida. No voy a debatir con alguien que denota el mismo nivel cultural y conocimiento de l historia que Ada Colau. Te lo he dicho en otras ocasiones David, te hace falta leer mucho.

    • 19 octubre, 2015 en 10:13
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      Baneale, yo con este tipo de sujetos siempre lo hago ¿la libertad de expresión? a ver, eso es para los foros públicos, un blog es casi como una vivienda, un espacio privado donde el único o únicos que tienen derechos son los dueños.

      Y el permitir a sujetos como estos soltar sus rebuznos es lo mismo que ofrecerles publicidad gratuita.

      ¿Tu crees que el PP daria cobertura publicitaria al PSOE o viceversa?

      Y de hecho, ninguno de estos, que tanto berrean, cumple con dicha libertad, en sus grupos de las redes sociales, si te censuran ya has tenido suerte porque por lo general buscan que te cierren la cuenta; en los blog, banean los primeros.

      Y si a eso añadimos ese gusto que tienen porque los medios de comunicación estén en manos del estado …

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