La patraña del IVA cultural

El IVA cultural ha sido el mantra repetido hasta la saciedad entre la izquierda en general y entre el lobby del cine en particular. Ha sido sistematicamente usado para atacar al gobierno cada día de los 4 años desde que se produjo la subida, haciendo especial énfasis en la gala de entrega de los Goya, donde la progresía cinematográfica aprovecha para sacar toda su artillería política y arremeter contra Gobierno.

Pero vamos por partes. Lo principal es saber que, por mucho te hayan contando, por mucho que hayas leído, por mucho que hayas visto en La Sexta, el IVA cultural no existe. Sí, sé que después de tanto machaque mediático resulta sorprendente que un impuesto tan popular y supuestamente defenestrado haya sido inventado, pero así es. El IVA, como todos sabemos, es un impuesto que grava todos los bienes o servicios que son susceptibles de comercio, en otras palabras, es un impuesto que debemos pagar al comprar cualquier cosa, sea la que sea y, como también todos sabemos (espero), existen 3 tipos de IVA, los cuales vamos a explicar a continuación:

IVA súper reducido al 4%: este tipo de IVA se aplica a la leche, huevos, pan, frutas, medicamentos o libros (sí, libros, es cultura también, creo)

IVA reducido al 10%: se aplica al transporte, restaurantes, museos (también son cultura, creo) o a la factura del agua, por ejemplo.

IVA general al 21% : aplicado a la ropa, la venta de coches, tabaco, hostelería, peluquerías, factura de la luz y el gas, discos de música (los cuales siempre han estado gravados con un IVA general y que la industria lleva lustros pidiendo su bajada pero como gobernaba el PSOE, han sido ninguneados) o, aquí viene la polémica, los espectáculos culturales como el cine, el teatro o los conciertos.

Bien, una vez explicado esto nos queda claro que no existe el tal IVA cultural, sino tres tipos de IVA entre los cuales, en uno de ellos, se encuentra el cine, que antes estaba ubicado en el tipo reducido. Pero, como todos sabemos, la cultura no se reduce al cine o el teatro, ya que, como hemos observado, los libros están gravados al 4% y las entradas de los museos se encuentran en el tipo reducido del 10%. ¿Por qué tanta reivindicación entonces si este 21% no afecta a toda la cultura sino a una pequeña parte? Muy sencillo, el lobby multimillonario del cine es el secuaz más fiel del Partido Socialista, de la izquierda en general. El PSOE se debe a ellos pues, en cada campaña electoral, son los encargados de hacer la más llamativa propaganda debido a su visibilidad (recordad a los “artistas de la ceja” en 2008). A cambio de esto, los ejecutivos socialistas son enormemente generosos con las suculentas subvenciones que reciben a fondo perdido y que este año les han estallado en la cara con un fraude de proporciones épicas que, por supuesto, ha sido silenciado y poca gente se ha hecho eco de ello – leer “el escándalo de las ayudas al cine”-.

Lo que se hizo básicamente en el año 2012 fue, aparte de subir el IVA general, previamente subido por ZP del 16% al 18%, fue simplemente pasar los espectáculos de cine y teatro, del reducido al general. No se subió ningún IVA cultural porque simplemente no existe. Por esta razón resulta altamente llamativo que en el frustrado acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos se mencione expresamente la bajada de este tipo inexistente de IVA:

iva cultural cs psoe
Extracto del acuerdo de gobierno entre PSOE y Ciudadanos

 

Lo que pretenden es dar privilegios a este lobby millonario y pasar de gravar sus espectáculos del 21% al 10%, es decir, de todos los bienes y servicios incluidos en el IVA general, únicamente el cine y los espectáculos pasarían al reducido. Es una lástima que se olviden de todos los demás servicios que están incluidos en ese tipo del 21% como la factura del luz y el gas, por ejemplo, mientras claman contra la pobreza energética; de hecho, nadie, absolutamente nadie en la izquierda ha exigido la bajada del IVA en la factura de la luz pero todos, absolutamente todos, han exigido la bajada del “IVA cultural”. Es una lástima que se hayan olvidado de las miles de familias que pasan frío y que no pueden encender la calefacción para bajarles el IVA un poco. Sin embargo, la progresía tiene en mente siempre que lo más importante en una sociedad es que pueda ir al cine a ver la última de Almodóvar, con lo cual, es estrictamente necesario reducirles el IVA a la mitad.

Pero para más inri, este grupo privilegiado al que los defensores de las clases trabajadoras quieren bajar los impuestos, insultan a los miles de escritores, a los cientos de museos (servicios que, en mi opinión, también representan a la cultura), pues su IVA no está gravado al 21% sino a uno más bajo. De modo que si la progresía de la ceja considerara cultura a los escritores y autores, hablarían de bajar el IVA del cine y no el cultural, pero supongo que queda mejor eso que clamar que les bajen el IVA exclusivamente a ellos. Pero es mucho pedir para un país en el que las cabezas visibles del cine consideran que por el hecho de coger una cámara y rodar 90 minutos de metraje, están creando cultura.

 

Los mejores años del cine español

Se da la curiosidad de que el mismo año en que el IVA del cine pasó del reducido al general del 21, fue (¡oh! sorpresa) el mejor año del cine español en toda su historia (hasta entonces) en cuanto a recaudación y número de espectadores, a pesar de que los Bardemes y Almodóvares aseguraban que el Gobierno estaba matando a la industria con esta excesiva carga impositiva. 106 millones fue la recaudación de todas las películas españolas en 2012 (17,9% de cuota de pantalla) frente a los 95 del 2011 cuando el IVA del cine se encontraba en el 8%. 2010, en cambio, fue un annus horribilis para el cine español, pues solo consiguió una cuota de pantalla del 12% y 80 millones de euros, y es extraño porque el IVA era del 8%. Todo esto deja en evidencia que al cine español le va a mejor con financiación privada de productoras y televisiones que estando al amparo del Estado. Y la razón es muy sencilla: al no ser dinero regalado y venir de inversores privados, se les exige unos resultados mínimos de calidad y taquilla que hagan recuperar la inversión, por lo que la industria se ha puesto las pilas Duracell. Pero vamos a explicarlo de una forma más visual y para ello, nada mejor que un gráfico en el que se muestra la cuota de pantalla de cine español desde el año 2004 (la marca del año indica el final no el comienzo, debido a que los informes de recaudación se hacen en diciembre, de modo que el comienzo del IVA general entre las marcas 2011 y 2012 significa que la subida se produjo a mitad del 2012). Cabe aclarar que la cuota de pantalla se refiere al porcentaje de películas españolas vistas en un año.

iva reducido general

 

Bien, desmontada esta falacia, vamos a explicar con otro gráfico el porqué de las protestas de los de la ceja. Seguro que lo entendéis perfectamente, en este caso se evalúa la cuantía de las subvenciones al cine en millones de euros.

recaudacion pp psoe

 

Sí, es tal y cómo habéis deducido. El nivel de protesta ha ido aumentando conforme las subvenciones se iban recortando. A pesar de que, como hemos comprobado antes, el cine español pasa por sus mejores años, los cabecillas del cine patrio persisten en sus ataques al Gobierno. Quizás, que el cine autóctono haya conseguido las mejores recaudaciones de la historia con las subvenciones menos cuantiosas de la historia, debe de doler, sobre todo teniendo en cuenta que aquellos que claman por la bajada del IVA y los que más sobresalen en esta lucha contra la cultura que está librando el “Pepé” son precisamente los que llevan años sin conseguir un éxito de taquilla. Véase Almodóvar, Juan Diego Botto, Antonio Resines o, cómo olvidarla, Pilar Bardem, cuya última contribución al cine español fue el pasado año con la película “Rey Gitano”, ¿la conocéis? Seguramente no, ya que es un largometraje enmarcado en la categoría de cine “casposo” que no llegó ni a superar los 800 mil euros de recaudación.

Hay algo que llama poderosamente la atención en el gráfico anterior y es que, en plena crisis económica, se siguió aumentando la partida destinada a las subvenciones al cine. La desvergüenza llegó cuando Zapatero perpetró el mayor recorte social de la democracia en 2010, incluyendo ese 8% menos que se dedicó a la educación y la sanidad y del que nadie habla, mientras que las subvenciones al cine patrio tan solo descendieron un 2%. A nadie le pareció mal, no vimos mareas en las calles ni antidisturbios evitando que el pueblo asaltara el Congreso.

Pero lo más curioso del polémico tema de las subvenciones es que aquellos productores y realizadores que menos necesitan estas ayudas son las que las reciben. Santiago Segura y sus Torrentes, Amenábar o Álex de la Iglesia (por poner algunos ejemplos) son perceptores de esta partida que sale directamente de los bolsillos del contribuyente, en detrimento de los realizadores más modestos y desconocidos que no están amparados por grandes productoras y que tienen que recurrir al crowdfunding o endeudarse para realizar sus proyectos. Esto hace completamente imposible la entrada de nuevos realizadores si no están apadrinados por alguien asentado en la industria, lo que vienen siendo los clásicos enchufes que se dan en cualquier resquicio del panorama laboral español.

En definitiva, está claro que todo en este país se mueve por subvenciones y subsidios y que nadie se atreve a plantar cara a este sistema que no hace más que crear clientelismo y proselitismo. Albert Rivera, que en un principio llegó a declarar que estaba dispuesto a eliminar las ayudas al cine, ha firmado un acuerdo con el PSOE en el que no solo no las elimina sino que les baja el IVA. No pasa nada, todo seguirá igual, seguiremos viendo esas galas de los Goya tan proletarias donde los artistas pasean sus vestidos de diseño y Javier Bardem continuará visitando España para soltar algún esputo sobre el Partido Popular para luego volver a la industria judía de Hollywood con una palestina enrollada al cuello. Así es España.

 

 

 

 

4 thoughts on “La patraña del IVA cultural

  • 6 abril, 2016 en 12:38
    Permalink

    Es poco frecuente encontrar a gente con conocimientos sobre este mundillo , pero creo que sabes de lo que estás comentando. Gracias compartir un tema como este.
    [Contenido suprimido]

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  • 22 marzo, 2016 en 20:28
    Permalink

    Seguid así, poder leer esto es un privilegio. Soy parte del mundo del espectáculo, y el desengaño que existe entre la gente de mi profesión con la que trato es inmenso: todos se creen las patrañas que escuchan, reflexiones de apenas medio minuto sin fundamente alguno.
    Gracias a vosotros se pueden entender las cosas.
    De verdad, seguid así, lo que hacéis vale la pena.

    Responder
  • 8 marzo, 2016 en 21:48
    Permalink

    Eres bueno, y lo sabes.
    Te comparto a ver si aumentamos el numero de ciudadanos que empiecen a razonar las cosas.
    Por cierto, tres dias después y nadie te ha llamado facha ni nada de eso. Se les habrá estropeado el bot.

    Responder

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