Las 7 humillaciones de Podemos al PSOE

Nadie duda de que la carrera de Pedro Sánchez a La Moncloa se está produciendo a contrarreloj debido al pánico a su inminente defunción política. Pero no solo es la cabeza de Pedro la que rodará si no consigue ser presidente. Con él caerá toda su ejecutiva, principalmente sus dos cabezas visibles, Antonio Hernando y César Luena. Probablemente esta sea la peor ejecutiva en la historia del Partido Socialista. Jamás se ha visto unos integrantes más sectarios y profundamente entrenados para recibir todo tipo de humillaciones y vejaciones por parte de los demás grupos políticos, principalmente de Podemos, aquellos con los que pretenden formar un gobierno que sería algo parecido a meter a un perro y un gato en un saco y esperar a que se hagan amigos.

No son pocos los desprecios que el PSOE, y especialmente su secretario general, ha recibido desde el 20 de diciembre, lo que no ha provocado que los socialistas desistan en sus ansias de formar gobierno a pesar de tener 89 ridículos diputados. Sería la primera vez en Europa, y me atrevo a decir que en el mundo occidental y democrático, que un partido con apenas un cuarto de los diputados del congreso, gobierna un país y con el perjuicio añadido de tener la Cámara Alta controlada por una mayoría absoluta de la oposición. Pero vamos por partes a repasar las distintas afrentas que los socialistas han recibido desde la celebración de los comicios que no han hecho a los de Sánchez agachar la cabeza.

Las humillaciones comenzaron el mismo 20 de diciembre con el resultado de las elecciones. En este caso fue una autohumillación. Se trata de aquel momento para el recuerdo en el que Sánchez y su séquito salieron como un equipo ganador a exclamar a viento y marea que “habían hecho historia”. Realmente no se equivocó, sí es verdad que habían hecho historia. El PSOE consiguió los peores resultados en 135 años de existencia, si eso no es hacer historia que baje dios y lo vea. Todos los partidos tenían algo por lo que sacar pecho, pero los socialistas no, y expliquemos por qué:

  • El Partido Popular perdió 60 escaños, es cierto, pero podían sacar pecho por haber ganado las elecciones en un marco de cuatro años de recortes durísimos, de casos de corrupción diarios en la prensa y en los juzgados y con el desgaste de haber estado gobernando, sin contar con que venían de una abrumadora mayoría absoluta de 186 diputados. También contaban con el handicap de tener el líder más veterano contra todos los jóvenes de la nueva política, incluido Pedro Sánchez. Con todo ese cóctel explosivo que anunciaba un fracaso seguro, el PP ganó las elecciones con holgada diferencia sobre el segundo.
  • Podemos: un partido que partía con 0 diputados, con dos años de existencia, aunque eso sí, aupado por algunos medios de comunicación y con un constante machaque mediático diario, consiguió la friolera de 69 diputados y un 20% de los votos. Un dato espectacular con el que realmente sí se hace historia.
  • Ciudadanos: prácticamente por la misma razón que Podemos. Partían de 0 diputados y llevaban apenas un año en el ámbito nacional. Las expectativas eran mucho mayores y las encuestas les habían situado incluso como segunda fuerza política pero finalmente se quedaron en 40 asientos. Una representación digna para un partido que no tenía ninguno.
  • Pero el PSOE no tenía nada por lo que sentirse orgulloso y aún así, todavía a día de hoy, dan la impresión de ser los ganadores de los comicios. Los socialistas perdieron 20 diputados respecto a 2011. Pero eso no es lo grave. Lo realmente doliente es que ya en 2011 perdieron 59 escaños y Rubalcaba consiguió los peores resultados del PSOE en su historia. Parecía difícil batir esa marca pero Sánchez lo logró. Más hiriente aún es haber perdido escaños estando en la oposición, sin el desgaste de haber gobernado y con tus casos de corrupción bien tapados y sin salir a la luz. Pueden escudarse en lo que deseen: que les ha salido competencia por la izquierda, que el marco político ha cambiado etc. Pero la verdad es que al PP también le ha salido competencia por la derecha y para ellos también ha cambiado el marco político y aún así les han sacado 33 escaños y han sido el partido más votado. Cero autocrítica.

Pero a partir de ahí comenzó la serie de ofensas y burlas del partido de Pablo Iglesias a los socialistas, algo que Sánchez y los suyos encajaban con una sonrisa de oreja a oreja.

 

humillacion 1

Humillación 1

La formación de la mesa del Congreso fue usada por podemos para atacar a los “3 del búnker” como denominan al PP, PSOE y C’s, a pesar de que juntos suman 253 diputados de 350. La mesa fue pactada por estos tres partidos y así lo reconocieron los naranjas y los populares sin ningún titubeo. No tenían por qué avergonzarse de haber alcanzado el primer acuerdo de la legislatura. No así el PSOE, que ante las acusaciones de Podemos (que era una evidente forma de llamar a la atención, pues sabían que fue un acuerdo y un reparto de la mesa justo y equitativo) de haber pactado con el PP, salieron rápidamente a desmentirlo y a justificarse frente a los de Iglesias diciendo que el pacto fue con Ciudadanos. Mintieron como bellacos, pero daba igual, el caso era quedar bien, como si fueran siervos, ante un partido que está deseando fagocitarles y ocupar su espacio. Da igual, solo era el comienzo de esta escalada de ridículos de los socialistas.

 

humillacion 2

Humillación 2

La serie de tortazos a los socialistas continuó el 22 de enero cuando Iglesias, en una rueda de prensa multitudinaria antes de la primera ronda de consultas del rey, ofreció a Sánchez un gobierno de coalición en el que proponía colocarle como un teleñeco dirigido por él desde la vicepresidencia y 6 ministerios para su Podemos, sus confluencias e Izquierda Unida. También incluía el control de la televisión pública, el CNI o el ejército. Básicamente el dominio completo del gobierno. Algo que cualquier líder político habría tomado como lo que era, una burla de mal gusto y altamente vejatoria, Pedro Sánchez lo asumió como un “todo hay que hablarlo”.  Pablo Iglesias no sabía aún que se enfrentaba a un señor sin dignidad que haría todo lo posible por llegar a la presidencia. Al líder de Podemos le esperaba un largo y duro camino para que Sánchez le cerrara la puerta y desistiera de pactar con él. Pero las ansias de Pedro no tenían límites. Pablo desconocía hasta qué punto el líder de los socialistas era capaz de bajarse los pantalones y ya no sabía qué inventarse para que le dejara en paz. Ánimo Pablo.

 

humillacion 3

Humillación 3

El 15 de febrero llegó una nueva mofa a los socialistas, ya acostumbrados en este punto a recibir los golpes sin ningún tipo de vergüenza. Podemos presentó al PSOE un documento plagado de insultantes propuestas que incluían la organización explícita del gobierno, reparto de cargos, control de la justicia a la que se le exigía “compromiso con el gobierno del cambio“, referéndums de autodeterminación por toda España y un sinfín de despropósitos escritos y enviados a los socialistas únicamente para reírse de ellos y que desistieran en su intento de pactar con ellos. No sirvió de nada. Los morados habían perdido un tiempo valiosísimo redactando 100 páginas de programa, a pesar de que la portada del documento era la sexta imagen de Google al poner en el buscador “calle preciados gente“. Una prueba evidente del tiempo que se tomarían en redactarlo. A Pedro le pareció bien. Nada que objetar a que Iglesias volviera a vomitarle en la cara.

 

humillacion 4

Humillación 4

El PSOE ya había materializado su pacto con Ciudadanos, el cual no valía para nada ya que sumaban 130 diputados, como todos sabemos. En esos días comenzó a darse una kafkiana situación que aún hoy nadie nos ha explicado, ni los naranjas, ni los socialistas. Y es que mientras los de Rivera ofrecían el acuerdo al PP, el PSOE hacía lo mismo con Podemos. Es decir, el mismo acuerdo era ofrecido a dos fuerzas antagónicas. Mientras Rivera decía que su acuerdo estaba repleto de reformas con las que cualquier votante o integrante del PP estaría encantado, Sánchez hacía lo propio con Podemos vendiéndolo como una enmienda a la totalidad a los cuatro años de gobierno de Rajoy. A día de hoy seguimos sin explicación. Pero esta “humillación 4” tuvo lugar cuando, en vísperas de la sesión de investidura y a falta aún de 46 diputados que votaran a favor de él, Sánchez realizó un corta-pega de su acuerdo con Rivera, editándolo para elaborar cinco documentos distintos y enviárselos a Podemos, Izquierda Unida, Compromís, Las mareas y En común Podem para dejar constancia de que su acuerdo era compatible con sus programas. Recordemos que ese mismo documento era ofrecido, al mismo tiempo, al PP por parte de Ciudadanos. Las cinco formaciones que recibieron el collage de Pedro le dieron un sonoro portazo y ni le contestaron.

 

humillacion 5

Humillación 5

En el debate de investidura se produjeron una serie humillaciones imposibles de incluir en un solo apartado, pero lo intentaremos. A Pedro posiblemente le quedaba un 10% de dignidiad cuando acudió a dicha sesión fallida pero, después de ella, acabó debiendo dignidad ya que hasta llegó a pedir el voto a Bildu de forma implícita. Sánchez volvió a hacer historia como el primer candidato a la presidencia que sale de dicho debate sin ser presidente. Un nuevo ridículo que sumar a su larga y triste lista. 219 diputados le dijeron “no” con rotundidad en dos ocasiones, tras unas intervenciones en las que lo único en lo que incidió sin parar fue en la necesidad de echar a Rajoy. Quizás pensó que ningún partido tendría más pretensiones que la de desalojar al actual presidente de la Moncloa para que la ocupara él. El espectáculo mediático en el que se convirtió ese día el Congreso de los Diputados culminó con una afrenta pública, que creíamos definitiva, de Iglesias a Sánchez, al acusar a su líder histórico, Felipe González, de tener las manos manchadas de cal viva. Si bien Iglesias realmente no dijo ninguna barbaridad en este caso, para un socialista, esta ignominia debería haber sido motivo de cierre definitivo de puertas y diálogo con Podemos, de hecho es lo que pretendió Iglesias (una vez más) sin éxito. Pedro no fue capaz de defender al histórico dirigente socialista y agachó la cabeza de nuevo y en su siguiente intervención volvió a bajarse los pantalones hasta los tobillos para pedir el apoyo de la formación morada. Esto indignó enormemente a los barones y a todo el PSOE en general, menos a los verdaderos 3 del búnker: Sánchez, Hernando y Luena, que buscan su supervivencia a toda costa.

 

humillacion 6

Humillación 6

El PSOE, ya con el defenestrado acuerdo de paja con Ciudadanos bajo el brazo para contentar a sus barones, seguía en su intento de formar ese gobierno imposible con el que sueña Pedro e ideó una grotesca reunión a tres entre Ciudadanos, Podemos y ellos mismos para que los dos apoyaran al secretario general de los socialistas y así pudiera dormir por fin en la Moncloa. Podemos vio su oportunidad definitiva (o eso creían ellos) para terminar de hundir al líder de los socialistas y fueron dispuestos a torpedear esa absurda reunión que Ciudadanos aceptó como un mero trámite pero que el PSOE vendió como una oportunidad histórica para el cambio. Podemos de nuevo se presentó con 20 propuestas que contravenían de cabo a rabo (y a propósito) el acuerdo que los socialistas tienen con Rivera y que pretendían que los morados apoyasen. Ciudadanos, tras la reunión, declaró en rueda de prensa que ocurrió lo que esperaban: la constatación de la imposibilidad de un pacto con Podemos debido a sus propuestas que, por otra parte, eran su programa electoral resumido en 20 folios. Pero parece que algo cambió en el PSOE. Por primera vez Antonio Hernando remitió unas duras palabras contra Iglesias acusándolos de mentirosos y de intentar dinamitar la reunión. Por fin. A Pablo le había costado tres meses que Pedro se diera cuenta de que lo que él quiere es abocar a los socialistas a la gran coalición PP-PSOE-C’s para quedarse él solo en la oposición. Misión cumplida.

 

humillacion 7

Humillación 7

Qué ingénuos son en Podemos. ¿Misión cumplida? Ni mucho menos. A Pedro aún le quedaba margen desde los tobillos hasta el suelo para bajarse aún más los pantalones. Tras la rueda de prensa de Hernando cargando las culpas sobre Iglesias por el fracaso de la reunión, el PSOE remitió a la formación morada un documento explicando que aceptarían 18 de las 20 propuestas que Podemos presentó en esa reunión. Lo siento Pablo, no tienes nada que hacer, te has dado contra una pared de hormigón armado.

 

De momento el serial ha terminado aquí. Aún quedan 15 días para comprobar si los socialistas han tocado fondo en el lago del desprecio o si todavía es posible adentrarse más en sus profundidades. La estrategia de los barones es dejar caer al secretario general por sí solo para dar la apariencia de democracia interna y así Susana Díaz pueda asaltar el poder cómodamente con un Sánchez totalmente desgastado. Pero no han contando con la capacidad de su secretario general para recibir golpes a mansalva. Todos intentan destruir a Pedro Sánchez, pero sus intentos son en vano, porque Sánchez ya está destruido. Lo que quiere es llevarse al partido con él.

 

 

 

2 thoughts on “Las 7 humillaciones de Podemos al PSOE

  • 11 abril, 2016 en 18:45
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    Na, yo creo que todavía habrá alguna más. Snchz mendigará y se arrastrará ante Pablemos para poder salvar el cuello

    Responder
  • 11 abril, 2016 en 16:26
    Permalink

    Muy bueno, Isaac. A ver si en el PSOE se dan por aludidos a la octava humillación que seguro llegará el 18 de abril con el resultado (más que obvio) del referéndum de Podemos

    Responder

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