Por qué el PSOE quiere terceras elecciones

El hundimiento del PSOE es un hecho, y no es por culpa de Podemos ni ningún otro factor externo a ellos. La causa de que los socialistas estén casi en el subsuelo es exclusivamente de ellos por tener un ojo clínico a la hora de elegir a sus líderes. Zapatero lo hirió de muerte y Pedro Sánchez dio el golpe de gracia.

El bloqueo político que sufrimos está otra vez motivado por la insistencia de Pedro Sánchez de parecerse a Podemos. Todos los movimientos de los socialistas se hacen mirando a la formación morada con un inusitado complejo de inferioridad con el que Pablo Iglesias juega para manejar a su antojo al partido de Sánchez. El secretario general de los socialistas ya ha sido avisado por Iglesias de que si se abstienen en la investidura de Rajoy, él será el verdadero líder de la oposición. Esto, en lugar de ser tomado con irrelevancia por Sánchez o directamente ignorarlo, lo toman muy en serio y es la razón principal por la que los socialistas mantendrán su no y forzarán nuevas elecciones.



El problema del PSOE es no haber actuado como sus homólogos europeos, aunque en realidad no es un partido como sus homólogos europeos. La socialdemocracia en Europa (o el democristianismo) es la antítesis del populismo. Cualquier partido serio que se precie habría ignorado desde el minuto uno a esta formación, manteniendo sus señas de identidad como un partido de gobierno y como lo que es: la alternativa a los conservadores, pero el PSOE no. Los socialistas jugaron a fingir que no se estaban estrellando elecciones tras elecciones y disfrazaron fracasos con pactos para conseguir poder territorial. Las elecciones municipales y autonómicas fueron clave para entender la descomposición del Partido Socialista. El PSOE logró los peores resultados de su historia (todavía vendrían aún peores) pero Pedro Sánchez no estaba dispuesto a admitirlo, de modo que fraguó pactos por toda España con la extrema izquierda para expulsar al PP de todo lugar donde hubiera ganado. Así, tenemos cuatro comunidades autónomas gobernadas por perdedores socialistas y multitud de ayuntamientos de Podemos aupados también por el PSOE. Dieron voz a los morados y los alzaron al poder y las instituciones, haciendo que les comieran el electorado y el terreno y llevando a los socialistas a nuevos mínimos. En Francia ocurre todo lo contrario ya que en las recientes elecciones regionales, el Frente Nacional no pudo hacerse con ningún territorio debido a un pacto entre conservadores y socialistas. Mucho nos queda por aprender.



 

La abstención

El PSOE sabe de sobra el poder que tendría en un gobierno del PP si facilitaran la investidura de Rajoy. Los conservadores no podrían aprobar prácticamente nada sin el voto del PSOE y tanto Pedro Sánchez como Albert Rivera podrían llevar a cabo su pacto del abrazo, forzando al PP a aprobar todo lo que ellos quisieran. Pero la razón es simple y llanamente mediática y propagandística. No quieren la imagen de los diputados socialistas absteniéndose con el hombre al que han vilipendiado, insultado y humillado durante cuatro años. No quieren que Podemos se haga con el liderazgo virtual de la oposición, aunque eso tuviera poco o ningún recorrido. Hablando claro, no quieren salir en La Sexta y medios afines como el partido por el cual gobierna Rajoy.

El PSOE necesita quitarse como sea este marrón de encima y la única solución es forzar unas terceras elecciones rezando para que el PP obtenga mayoría absoluta o que al menos sume 176 diputados con Ciudadanos y así pasar a la irrelevancia. Les da igual volver a perder diputados mientras queden en segunda posición: seguirían siendo líderes de la oposición y se habrían quitado el problema de tener que facilitar un gobierno de Rajoy. Esto les daría cuatro años para recomponerse, cambiar de líder e iniciar su ofensiva de vuelta al poder. Pero quizás esto no es suficiente. El PSOE necesita una refundación, necesita cambiar de caras e incluso de nombre, solo así conseguirá ser la alternativa al PP. El PSOE necesita convertirse en un partido socialdemócrata serio, de gobierno y con sentido de estado y no en el patio de colegio que intenta constantemente emular a un partido de extrema izquierda. Esto pasa irremediablemente por eliminar a Pedro Sánchez, sin duda, lo más nefasto que ha pasado por esta formación, incluso sin gobernar. Era difícil encontrar a alguien más sectario que ZP en el PSOE, pero los militantes socialistas lo consiguieron eligiendo a este señor.



 

La moción de censura

En el dudoso caso de que finalmente el PSOE o parte de sus diputados se abstuvieran para que Rajoy fuera investido, estaríamos ante una legislatura que no llegaría al año. La oposición machacaría sin piedad al ejecutivo y bloquearían absolutamente todo lo que propusieran, forzando de esta forma otras elecciones o lo más probable: una moción de censura entre Ciudadanos, PSOE y Podemos que alzara a Pedro Sánchez o al líder que esté en ese momento, a la presidencia del gobierno. Rajoy no va a ser presidente cuatro años en caso de ser investido, es algo que debe tener claro. De hecho no llegará ni a los 365 días.  Ciudadanos se escudaría en algún caso de corrupción que surgiera de la prensa para justificar la moción, como hicieron en Granada con su alcalde (mientras en Gandía mantienen a una tetraimputada como alcaldesa del PSOE). Por eso no hay problema. Sería una falsa investidura que no valdría para nada.

 

El PSOE, vuelta a los años 30

Con Zapatero, el PSOE inició una ofensiva para dividir a la sociedad volviendo al guerracivilismo y proponiéndose que no se repitiera una nueva mayoría absoluta de la derecha como ocurrió en el año 2.000. Como ya expliqué aquí, los socialistas no conciben que España sea gobernada por otros que no sean ellos. Esto ocurrió en el año 96 pero se acentuó en el 2.000 con la inesperada mayoría absoluta de Aznar. Fue un mazazo para el PSOE que veían cómo perdían su cortijo el cual habían manejado a su antojo durante 14 años. No creían que la derecha pudiera ser votada por tanta gente y el nerviosismo inundó el partido. Es por eso que las políticas llevadas a cabo por ZP tuvieron su foco en evitar esta nueva catástrofe para ellos. Y de aquellos polvos estos lodos. Educación para la ciudadanía, la ley de memoria histórica y desempolvar el cadáver de Franco hicieron el resto. Crearon a Podemos sin saberlo. Los morados solo son los hijos de Zapatero y sus políticas guerracivilistas para escindir a España y provocar la vuelta de los bandos. El pacto de Tinell o el estatut de Cataluña apoyado por el presidente socialista hicieron el resto para sembrar de nuevo la semilla independentista y acabar de moldear el ambiente de España para adecuarlo al de la catastrófica segunda república. Ahora esos hijos les han salido rebeldes y en lugar de aplicarles un correctivo se han abrazado a ellos. El PSOE esperaba ser la fuerza hegemónica de la izquierda siempre, no contaban con la aparición de Podemos para, después de este gobierno del PP, volver al poder sin problemas por la izquierda. En el PSOE, por desgracia, las cabezas pensantes se fueron hace mucho tiempo.

Si las posiciones siguen como están estamos irremediablemente abocados a nuevas elecciones y, con Podemos debilitado, el PSOE en descomposición y C’s en el limbo de la ambiguedad, el PP tendría todas las papeletas para seguir sumando escaños. Puede que unas nuevas elecciones vuelvan a arrojar otro resultado distinto y, quizás, no sean tan catastróficas como algunos piensan, o temen.



 

 

8 thoughts on “Por qué el PSOE quiere terceras elecciones

  • 22 agosto, 2016 en 2:30
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    Eres un pésimo redactor. Disculpa la crudeza, pero tus artículos son puro vómito. Están plagados de opiniones más o menos veladas que prácticamente nunca refuerzas con mayor argumento que tu propio parecer, lo cual convierte la lectura en un sinsentido muy absurdo. Te lo digo desde la cercanía ideológica -lo cual es bastante irrelevante aquí-: tus artículos deshonran nuestra profesión.

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    • 24 agosto, 2016 en 17:50
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      Me parece muy bien tu opinión pero 40.000 personas que siguen mi blog cada mes no opinan lo mismo. Si tú, como periodista, no eres capaz de tener una web con el mismo volumen de visitas y que genere opinión no es mi problema, se llama envidia. Pero igualmente gracias por tu aportación :). Ah y no digas que desde la cercanía ideológica, es el viejo truco del izquierdista para que su opinión parezca más verídica. Se te ve el plumero.

    • 12 septiembre, 2016 en 23:11
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      Gracias por tomarte la molestia de responder. Contesto a mi propio comentario porque parece que no puedo responder al tuyo, autor. Por si no te das cuenta, has vuelto a recurrir a las mismas inconsistencias a las que acudes en tus artículos:

      – “Mi blog tiene 40.000 visitas”. ¿Y qué? ¿De qué manera la cantidad justifica la calidad? El diario El País seguro que tiene muchas más, y no por eso deja de estar equivocado en muchos de los artículos que escriben; artículos que adolecen de falta de consistencia y exceso de subjetividad (como los tuyos).
      – “No hay cercanía ideológica”. Me parece irrelevante para el caso, pero de acuerdo: cuando puedas demostrarlo, avísame. Mientras tanto, esta es otra de tus eternas suposiciones sin fundamento alguno. Por algún motivo, crees que enunciar sospechas confirma tus afirmaciones: nada más lejos de la realidad, sigues desprestigiando nuestra profesión.

      Espero que tomes mis comentarios como las recomendaciones que son, y dejes de defenderte sin argumento alguno; de esta manera, lo único que evidencias es tu falta capacidad para razonar de forma argumentada, contrastada y mínimamente lógica.

      Lo dicho, prepárate antes de vomitar (que luego viene alguien con un poco de conocimiento y te lo tumba con un soplido, como la casa de paja de Los Tres Cerditos).

    • 13 septiembre, 2016 en 9:43
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      En nuestra profesión hay muchas envidias Alejandro y tú eres el vivo ejemplo de ellas. Lo siento, esto no es un blog de noticias, es un blog personal donde expongo, con perdón, lo que me viene en gana, lo que pienso y mi opinión Puedes criticarlo porque no te guste mi forma de redactar, mi ideología o mi forma de pensar pero no por tener un determinado sesgo ideológico ya que en mi blog no estoy obligado a seguir ninguna línea editorial más que la mía. Un saludo y espero que tengas éxito en el mundo del periodismo. Te aseguro que no es por gente como yo por la que fracasas.

  • 16 agosto, 2016 en 0:29
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    Qué artículo más sectario, hablas mal de todos, menos del PP, qué legitimidad puede tener un partido que su bandera es la corrupción, preservar las grandes fortunas y engañar al pueblo llano, sólo la de haber engañado al electorado y estar en posesión de la mayoría de los medios de comunicación; el psoe habrá tenido vaivenes, errores y sinvergüenzas, pero la prosperidad de la clase trabajadora y los derechos de muchos colectivos no se entienden sin los gobiernos del psoe durante esta joven democracia y de que podemos es hijo del psoe no creo que sea cierto, un partido que quiere aniquilarlo, nacería en el ocaso de zp y de la crisis pero lo ha ido alimentando el pp

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  • 8 agosto, 2016 en 16:51
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    Estoy completamente de acuerdo con el artículo precedeente. Zapatero, además de acentuar una cisis que se veía venir, fue el político más sectario de la democracia; el que puso la semilla del alza del independentismo en Castaluña al ofrecerles falsas espectativas. Con todo ello, los socialistas, por tener un escaso banquillo, eligen al que superaría en mediocridad a ZP; si este empezó desquebrajar al PS, Sánchez está empeñado en hundirlo. Ante este panorama, el lider socialista solo pretende ser Presidente del Gobierno aunque solo fuere por un día, con el fin de no sentirse vencido y fracasado y tuviese un sueldo a perpetuidad, oficina, dos secretarias, coche y guardespaldas. Descorazonador es que tengamos personajes de este tipo, que lo que menos lee importa es su país. No aprenderemos nunca.

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  • 8 agosto, 2016 en 8:59
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    El PP NO necesita al PSOE. Es más ya le ha dicho al PP lo que tiene que hacer: “explorar la vía de Ciudadanos más los canarios y los vascos”.
    PP+Cs+PNV+CC+NC= 176 votos.
    Cual es el problema?: Que el PP no esta dispuesto a aceptar las exigencias de podemos y prefiere la abstención del PSOE.

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    • 8 agosto, 2016 en 9:00
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      Las exigencias de CIUDADANOS no de podemos.

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